CTA relanza patentes andaluzas no explotadas y crea una guía de buenas prácticas en la relación Universidad-Empresa

El presidente de Corporación Tecnológica de Andalucía (CTA), Joaquín Moya-Angeler, ha presentado hoy, durante un desayuno empresarial organizado por el Club Antares, los resultados de dos proyectos acometidos por esta fundación en 2010 para fomentar el desarrollo de la relación Universidad-Empresa: el proyecto PatenCTA, destinado a poner en valor patentes andaluzas no explotadas hasta la fecha, y el proyecto Reúne, que ha detectado y analizado buenas prácticas internacionales en la relación Universidad-Empresa que puedan ser aplicadas en Andalucía.

Asimismo, el presidente de CTA valoró el gran esfuerzo en I+D+i realizado en Andalucía en los últimos 10 años, en los que se ha triplicado el gasto en I+D, pero recalcó la necesidad de que el sector privado recoja el testigo de la Administración y asuma el papel de motor en la apuesta por la innovación para que la comunidad pueda mantener una posición competitiva.

El proyecto PatenCTA, elaborado en colaboración con Clarke, Modet & Co-España, la Agencia IDEA y la Red OTRI Andalucía, ha identificado una cartera de 131 patentes de las Universidades y centros públicos de investigación andaluces no explotadas comercialmente para su posible valorización. Entre ellas, se seleccionaron las 20 patentes con mayor interés en función de las áreas de actividad de CTA y se justificó su potencial comercial para presentarlas en mesas de trabajo a grupos de empresas miembros de esta Fundación que, por su perfil, podrían estar interesadas en explotarlas. Los primeros resultados han fraguado ya en un proyecto de I+D+i presentado a CTA y ocho acuerdos de colaboración Universidad-Empresa en negociación para la explotación de patentes. El hecho de sacar a la luz patentes archivadas en la Universidad ha despertado el interés de muchas empresas por los resultados de la investigación científica.

Por su parte, el proyecto Reune pretende contribuir a mejorar la colaboración en I+D+i entre las universidades públicas y el sector empresarial mediante la detección y análisis de las mejores prácticas en casos internacionales de éxito de este tipo de cooperación en el campo de la universidad, el sector industrial y la innovación regional. Se analizaron en profundidad 16 regiones de diferentes países que compartían aspectos similares a Andalucía y cumplían una serie de requisitos como: tener un entorno parecido al de esta región, estar presentes en el TOP 40 de las regiones catalogadas como más innovadoras de Europa, tener las mayores tasas de crecimiento en indicadores de innovación de Europa o bien distinguirse por algún aspecto diferencial. Además, se realizaron tres visitas de estudio para analizar más de cerca otras tantas de esas regiones: Karslruhe (Alemania), Nord-pas-de-Calais (Francia) y Südosterreich (Austria).

Tras el análisis de los casos prácticos señalados, se recopilaron una serie de pistas e ideas de buenas prácticas de probada eficacia, con el fin de que las empresas andaluzas puedan utilizarlas en su relación con la Universidad y en el fomento de su capacidad de innovación. Estas buenas prácticas se agruparon en un decálogo de ideas-fuerza que abarcan desde la importancia de la cooperación hasta la nueva forma de gestionar la propiedad intelectual, pasando por la orientación progresiva hacia Europa o la mayor participación del sector privado en la financiación.

Moya-Angeler también hizo balance de los cinco primeros años de vida de la Corporación, en los que esta Fundación ha financiado más de 360 proyectos de I+D+i con más de 96 millones de euros en incentivos, que han movilizado más de 307 millones de euros en inversión privada. Además, estos proyectos han permitido que más de mil investigadores de 250 grupos de investigación trabajen con empresas andaluzas.

En estos años, CTA ha ayudado a crear estructuras estables de I+D+i en las empresas, a fomentar la cultura de la cooperación, tanto entre empresas como con la Universidad, a generar masa crítica de conocimiento en áreas altamente competitivas y a implicar a las pymes en la cultura de la innovación, entre otros logros.