La visibilidad de las compañías ya no depende únicamente de su relación con los públicos tradicionales. Hoy la Inteligencia Artificial es quien decide quién es relevante. Con este punto de partida, CTA (Corporación Tecnológica de Andalucía) y la consultora estratégica LLYC han celebrado hoy en Sevilla la jornada «El nuevo mapa de la influencia: cómo liderar la competitividad algorítmica». El encuentro ha reunido a expertos y directivos de varias empresas que han analizado el cambio de paradigma que supone la irrupción de los modelos de lenguaje en la reputación corporativa.
El presidente de CTA, Beltrán Pérez, dio la bienvenida y subrayó que “la inteligencia artificial ya no es una cuestión de futuro, sino una palanca clave para la competitividad de las empresas. Desde CTA, queremos ayudar al tejido empresarial a entender su impacto real, identificar oportunidades y acelerar una adopción responsable que se traduzca en crecimiento, innovación y creación de valor”.

La sesión se ha abierto con varias ponencias de Luis Martín, director de Soluciones de IA en LLYC, y Eduardo Fuentesal, director corporativo de la empresa tecnológica TIER 1. Ambos han apuntado que el reto actual de las organizaciones no es la falta de datos, sino evitar la invisibilidad ante los algoritmos que hoy prescriben marcas y servicios.
Del dato crudo a la decisión estratégica
Tras analizar el mapa de la competitividad algorítmica, se ha aterrizado la estrategias a la realidad de las empresas con una mesa redonda de alto nivel en la que han participado varios líderes que han convertido el dato en su principal activo de gestión como Loli Requelme, Directora General de la cadena de restauración La Mafia Se Sienta A la Mesa; Eduardo Porta, Product Manager de Unisa; Fernando Sansaloni, Director del IES Cotes Baixes; y Amparo García, CEO de Zeus by LLYC.
Requelme ha detallado cómo el rigor del dato asegura un crecimiento sano en mercados complejos. Porta y Sansaloni han aportado la clave de la «soberanía del relato»: cómo el dato auditable construye marcas de prestigio internacional. A través de la visión de Amparo García, se ha explorado cómo la narrativa visual permite a los comités de dirección pasar del reporte estático a la inteligencia accionable, recuperando el activo más valioso de cualquier líder: el tiempo para pensar.

«La diferencia entre las empresas que lideran y las que se quedan atrás es su velocidad de reacción. Pero esa agilidad es imposible si la información sigue atrapada en silos. Necesitamos una estructura de gobernanza del dato que rompa esas barreras y genere un consenso real sobre la situación del negocio. Solo cuando toda la organización mira hacia una fuente de verdad única y en tiempo real, la gestión deja de ser reactiva para ser puramente estratégica”, ha señalado Amparo García.
La mesa redonda y la jornada han sido coordinadas por la Directora de Estrategia de Negocio de LLYC en Europa, Bárbara Guillén. “Este encuentro en Sevilla consolida nuestra especialización en soluciones que integran IA, datos y reputación. No buscamos que las empresas simplemente se adapten al cambio tecnológico, sino que tomen el control de su posicionamiento en los nuevos ecosistemas digitales. En un entorno donde la IA decide, nuestro compromiso es asegurar que la propuesta de valor de nuestros clientes sea la que lidere la conversación, tanto para las personas como para las máquinas”, ha señalado.
Acerca de LLYC
LLYC es el socio global de confianza en Marketing y Asuntos Corporativos. En un mundo en constante cambio, ayudamos a los líderes empresariales a dar forma al futuro.
Reunimos mentes excepcionales que combinan el arte de la creatividad, la comunicación y la influencia con la ciencia de los datos para guiar el cambio, fortalecer la reputación y tomar las decisiones correctas.
Fundada en 1995, la compañía cuenta con más de 1.300 profesionales en 28 centros de talento distribuidos por Europa, Estados Unidos y América Latina. LLYC es considerada una de las 35 compañías independientes más grandes del mundo en su sector, según los rankings de PRWeek y PRovoke.