Airbus, empresa miembro de CTA, elevará un 30% la producción del avión militar C295 en su línea de montaje final (FAL) de Sevilla, donde pasará a fabricar 13 unidades anuales, tres más que en la actualidad. Este incremento responde a los contratos firmados con el Ministerio de Defensa y aporta estabilidad al negocio, especialmente de cara a futuras ampliaciones de plantilla.
El aumento de la cadencia, que comenzará este año, repercutirá en las factorías sevillanas de San Pablo y Tablada, así como en el centro de Getafe, en línea con el impulso de los programas en curso y los nuevos pedidos nacionales. La FAL de Sevilla asumirá la fabricación de las 34 aeronaves encargadas para el Ejército del Aire y del Espacio: 18 unidades de transporte, ocho de vigilancia marítima (MSA) y ocho de patrulla marítima (MPA).
El pedido contempla la incorporación de nuevas versiones para las Fuerzas Armadas, lo que implica una mayor complejidad industrial. En este sentido, la versión MPA será la configuración más compleja desarrollada hasta la fecha para el modelo, con capacidades para misiones antisubmarinas, guerra antisuperficie, inteligencia, vigilancia y reconocimiento, además de poder operar como centro de mando en vuelo. Por su parte, los aviones MSA estarán destinados a operaciones como la lucha contra el contrabando, la inmigración irregular o el narcotráfico, así como a misiones de búsqueda y rescate.
La producción de estas versiones se llevará a cabo de forma simultánea en las plantas sevillanas junto con los aviones de transporte táctico, lo que supone un reto adicional para los equipos industriales. La primera entrega de la versión de vigilancia marítima está prevista para este verano, mientras que la de transporte se espera para finales de 2026. Durante este periodo, las líneas de montaje final operarán a pleno rendimiento, con sus cuatro estaciones ocupadas por aeronaves del programa español.

Según ha señalado Julián Tierno, copresidente del comité europeo de Airbus Defence & Space, el incremento de la cadencia no implica necesariamente un aumento proporcional de la carga de trabajo, ya que algunas de las versiones requieren menos recursos. No obstante, sí permite estabilizar el negocio de aviones ligeros y medianos (LTA) en San Pablo y abre la puerta a un crecimiento de plantilla el próximo año, en función de la llegada de nuevas cargas de trabajo. Estas incorporaciones, inicialmente previstas en mayor medida en Tablada, podrían producirse en los últimos meses del año.
Airbus deja atrás así los recortes planteados en Sevilla -83 personas entre 2025 y 2026- tras las dificultades atravesadas por la división de Defensa y Espacio en 2024. Parte del personal ha sido reubicado en otras posiciones, mientras que la segregación del negocio espacial afecta exclusivamente al centro de Getafe, sin impacto en Sevilla ni Cádiz.
Este incremento de producción se enmarca en un contexto de crecimiento de la actividad de Airbus en España, impulsado por programas como el Eurofighter (Halcón I y II), con 45 aeronaves, o la adquisición de tres A330 MRTT para reabastecimiento en vuelo. En este último caso, la compañía prevé aumentar la cadencia de conversión de aviones, pasando de cuatro o cinco unidades anuales a siete u ocho.
En paralelo, y en un contexto geopolítico marcado por el refuerzo de las capacidades militares, Europa continúa avanzando en programas como el FCAS, el futuro sistema de combate aéreo. En este escenario, Airbus trabaja en el refuerzo de su cadena de suministro, el aumento de sus capacidades de mantenimiento (MRO) y el desarrollo de tecnologías vinculadas a la conectividad, la autonomía y la inteligencia artificial, con el objetivo de responder a las necesidades de las fuerzas armadas.
Fuente: El Conciso.