Moeve e ISFA (Iberian Smart Financial Agro) han puesto en marcha un proyecto piloto para evaluar el uso de diésel 100% renovable (HVO) en maquinaria agrícola pesada, con el objetivo de avanzar en la descarbonización de las operaciones del sector agrario mediante soluciones compatibles con los motores actuales.
La iniciativa se desarrolla en una explotación de almendros de 600 hectáreas ubicada en Logrosán (Cáceres) y tendrá una duración aproximada de seis meses. Durante este periodo, Moeve suministrará 15.000 litros de combustible renovable para una flota compuesta por 12 vehículos agrícolas, entre tractores y cosechadoras.
Según las estimaciones del proyecto, el uso de este biocombustible permitirá evitar la emisión de 43 toneladas de CO₂, al tiempo que aportará información sobre el comportamiento y rendimiento de este combustible renovable en condiciones reales de trabajo agrícola.
Impulso a la transición energética en el sector agrario
El diésel 100% renovable o HVO está producido a partir de residuos orgánicos y puede emplearse en los motores actuales sin necesidad de realizar modificaciones. Además, este combustible puede reducir hasta un 90% las emisiones de carbono durante todo su ciclo de vida en comparación con el diésel convencional.
Para ISFA, una de las principales empresas productoras de almendras de Europa, esta iniciativa representa una alternativa inmediata para avanzar en sus objetivos de sostenibilidad sin necesidad de sustituir su parque de maquinaria a corto plazo.
Los biocombustibles 2G, una solución para sectores difíciles de electrificar
Los combustibles renovables de segunda generación (2G) se perfilan como una opción clave para reducir las emisiones en sectores donde la electrificación presenta mayores dificultades, como la maquinaria agrícola, el transporte pesado, el sector marítimo o la aviación.
Además de contribuir a la reducción de emisiones, estos combustibles fomentan la economía circular al producirse a partir de residuos y materias primas de origen sostenible.
Nuevas inversiones en capacidad de producción
Para responder a la creciente demanda de combustibles renovables, Moeve avanza junto a su socio Apical en la construcción de una nueva planta de biocombustibles 2G en Huelva, que formará parte del mayor complejo de biocombustibles de segunda generación del sur de Europa.
La instalación contará con una capacidad de producción flexible de 500.000 toneladas anuales de HVO y combustible sostenible de aviación (SAF) y forma parte de la estrategia de la compañía para reforzar su liderazgo en el mercado ibérico de biocombustibles renovables.